To conclude the “Building Bridges” seminar, I conducted a research project on a pressing social issue in Spain today. I chose gay rights, hoping to learn more about a topic that is personally meaningful to me.
In the early 20th century, openly gay artists in Spain were already expressing their identity in their work (Federico García Lorca among them). By the early 2000s, LGBTQ+ movements around the world had gained significant visibility. In 2001, the Netherlands became the first country to legalize same-sex marriage. Later, in 2008, the United Nations, with the support of 66 countries, adopted a resolution to protect LGBTQ+ human rights.

During my time in Granada, I had the opportunity to speak with people involved in the local LGBTQ+ community. One person introduced me to Spain’s historic Ley de Vagos y Maleantes (Law of Vagrants and Criminals), which criminalized homosexuality. I read first-person accounts from those imprisoned under this law, including horrifying testimonies from a detention camp in Fuerteventura.

After Franco’s dictatorship, Spain underwent a cultural and social revolution known as La Movida Madrileña. It brought energy, liberation, and artistic expression to a generation of young Spaniards. This period also saw the rise of supportive gay neighborhoods like Chueca in Madrid, where Spain’s first LGBTQ+ bar still stands.

One of the most important milestones was the legalization of same-sex marriage and adoption in 2005.

In 2016, an international survey found that 88% of Spaniards supported gay acceptance, making Spain the most LGBTQ+-friendly country in the world. Prominent figures such as filmmaker Pedro Almodóvar and former Interior Minister Fernando Grande-Marlaska have proudly contributed to the visibility of the community.

I chose this topic because I am gay. After five months in Spain, I realized I hadn’t explored the country’s gay history. What a shame. Still, my personal experience in Granada was incredibly comfortable. I saw strong LGBTQ+ communities in Madrid and Barcelona, but I was curious: was the rest of the country as accepting?

Through interviews, articles, and social research, I discovered a much broader picture of inclusion and progress than I had expected. Being gay in Spain isn’t the struggle I once imagined. The openness, tolerance, and freedom of expression that define Spanish life extend to its LGBTQ+ community too.

by Ethan Gomez (Boston College)

The original text of this article by Ethan Gómez was written in Spanish as part of his experience in Granada. Here is the original article:

Para terminar la clase del Seminario “Building Bridges”, hice una investigación sobre un reto social hoy en día en España. Elegí el tema de los derechos gay con la intención de investigar un poco sobre un tema personal para mi.

En la primera mitad del siglo XX, artistas homosexuales ya empezaron a expresar su sexualidad en sus obras. Por ejemplo, Federico García Lorca en España. Luego, hacia el siglo XXI, los movimientos gay hicieron muchos avances y ganaron mucha atención y fuerza a través de otros grandes movimientos sociales de este tiempo. En 2001, los Países Bajos fue el primer país del mundo para permitir matrimonios gay. Años después en 2008, la ONU, con el apoyo de 66 países, estableció derechos humanos específicamente para los de la comunidad LGBTQ.
Aproveché la oportunidad de haber convivido durante mi estancia en Granada con personas involucradas en este colectivo y pude hacerles entrevistas de las que aprendí muchísimo. Una de ellas me introdujo el tema de la ley de Vagos y Maleantes. Era una ley de peligrosidad social que prohibió ser homosexual. Encontré testimonios de presos que describen las condiciones inhumanas de un campo en Fuerteventura.

Tras la dictadura de Franco, vino una época de logros sociales con un movimiento de contracultura que muchos conocen como la Movida Madrileña. Los jóvenes de este tiempo estaban generando una nueva energía que reanimó el país. En general fue un periodo que trajo la liberación sexual y abrió nuevas ventanas de expresión. Una prueba de los logros de la comunidad gay fue el aumento de los barrios de apoyo como Chueca en Madrid. En Chueca todavía hay monumentos importantes en la lucha como el primer bar LGBTQ.

Una reforma fundamental en España para la lucha fue la legalización del matrimonio homosexual y la adopción para estos colectivos en el año 2005.

En 2016, un estudio internacional observó que el 88% de la población de España estaba a favor de aceptar a los gays, el país que más los acepta en el mundo. Algunas celebridades han salido fuera del armario con orgullo y han ayudado a la visibilidad también. Por ejemplo, el director de cine, Pedro Almodóvar o el Ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska.

Elegí este tema porque soy gay y después de vivir cinco meses en España, no había sentido interés por descubrir de la historia gay en el país. ¡Que lastima! Por otro lado, mi experiencia aquí en Granada fue muy cómoda. Vi la presencia de la comunidad gay en Madrid y en Barcelona también, pero qué tal si todo el país no tenía la misma aceptación o tolerancia. Fue muy interesante entender las nuevas reformas y actitud que tiene la mayoría de la sociedad española a través de artículos, testimonios, y estudios sociales. Ser gay en España no es un reto tan grande como pensaba. La tolerancia a la diferencia y libertad de expresión que se puede ver en otras esferas de la vida, se puede encontrar también en el mundo gay.

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